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Cuidado con el exceso de picantes

Chile

El exceso de picante en la comida es muy común en la dieta del mexicano pero muchas veces los excesos pueden causar peligros a la salud.

A pesar de que el chile tiene propiedades nutricionales extraordinarias, hay que saber cómo consumirlo moderadamente sin causar estragos en la digestión, que no solo se limita a los platillos mexicanos, sino también a otras exquisiteces de la India.

Los problemas comunes por el exceso de picantes en la comida van desde el típico eructo y exceso de gases causados por indigestión, hasta problemas más serios como gastritis, reflujo, colitis y otras más graves.

En la enfermedad del reflujo gastroesofágico, el ácido del estómago regresa hacia el esófago (el conducto por donde tragamos) y ello produce síntomas tales como acidez estomacal, presión detrás del esternón y, a veces, dificultad para tragar y/o defecar con ardor.

La responsable de todos estos problemas gástricos es la capsaicina (el ingrediente activo de los ajíes picantes) que hace que se relaje el esfínter esofágico inferior, un grupo de músculos que actúan como una especie de guardianes ubicados entre el esófago y el estómago, que se aseguran de que el contenido del estómago no regrese al esófago.

En cuanto al chile, es muy común que solo no haga daño, sin embargo, la combinación con ajo, cebolla y otras especies, es como una especie de bomba que se le echa al estómago.

Otros alimentos como el café y los productos a base de tomate, tales como la salsa para marinar, las pastas y las pizzas, también pueden ser disparadores ya que la grasa demora el vaciado gástrico y esta puede regresar hacia arriba, según estudios del American Journal of Gastroenterology.

Entonces la solución no es dejar de comer picantes, sino evitar a toda costa el consumo de estos con especias y con grasa, o de así hacerlo por las fechas de los antojitos mexicanos, siempre prevenirse con un antiácido y no excederse en las comidas y cenas de esas fechas, aunque el problema no radique muchas veces en consumirlo en las fiestas, sino hacerlo como estilo de vida, ahí es cuando los padecimientos estomacales se vuelven crónicos.

Comer porciones razonables ayuda, pero el mayor factor es el intervalo entre el momento de la comida y el momento de irse a acostar, así es que cuidado con las cenas copiosas donde además abunda el alcohol que irrita.

Una vez establecido el equilibrio en nuestra forma de comer, no hay porque sufrir estos percances y disfrutar con todo gusto la comida con picante…equilibradamente.

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