Las calabacitas son un alimento antioxidante que por su estructura tierna y jugosa, la hacen apta para papillas de bebé y señores de la tercera edad, además de personas que se encuentren a dieta y que quieran tener varios nutrientes importantes.

Con un alto contenido de agua y fibra, la calabacita también tiene carotenos que se transforman en vitamina A, ayudando a la vista y una piel saludable, buena audición y por supuesto elimina los radicales libres previniendo todo tipo de cáncer.

Por ser un fruto verde, son ricas en curaminas que neutralizan los radicales libres, así como también contienen licopeno lo cual reduce las posibilidades malformaciones y el cuidado adecuado de la próstata, pulmón, estómago, vejiga y cuello del útero.

Si consumes calabacita te puedes ir despidiendo del estreñimiento por su alto contenido de fibra, lo cual lo hace un laxante que también ayuda a adelgazar y limpiar los riñones por su poder diurético.

También reduce el dolor y ayuda al sistema respiratorio evitando asma y circulatorio ayudando a que no aparezca la artritis y las várices. Eso sin contar que no posee muchos hidratos de carbono y escasa cantidad de grasas.

Sus minerales ayudan al sistema nervioso central y por supuesto es un alimento ideal para comida y cena, haciéndose en cremas, caldos, sopas, sola ya sea cocida o cruda, la calabacita es un buen aliado de la cocina y la salud.

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