La flor de jamaica es una deliciosa alternativa para hacer té y agua fresca que acompaña muchas mesas mexicanas o agregar a un ponche si así se desea.

Esta planta tiene propiedades diuréticas, pero además se ha descubierto que disminuye la presión arterial alta, el colesterol malo y auxilia a los riñones cuando estos fallan.

Proveniente de África, su sabor agrio es uno de los más recurridos en la gastronomía mexicana, pero además, es utilizado para aliviar dolores de estómago y disminuir cálculos en el riñón.

Acompañada con azúcar, la jamaica es tomada con mucha facilidad por los niños y esto ayuda a que prevengan el estreñimiento y además estimular el crecimiento de glóbulos rojos, por lo que es recomendada en casos de anemia y estimula el sistema inmunológico en los niños con leucemia.

Otros usos de la Jamaica en la época colonial eran para desinflamar las encías y como calmante para los bebés que se encuentran dentando, ya que al aplicarla directamente duerme el tejido aportando valores nutrimentales.

Un estudio hecho recientemente por la química fármaco bióloga Yolanda Aquino y el doctor Alfonso León Cruz del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Oaxaca, con el apoyo del Conacyt, descubrieron que la jamaica disminuye el colesterol malo en un 99% en pacientes obesos.

Esta flor actúa eliminando los lípidos y triglicéridos en un 35%, por lo que la planta esta siendo utilizada para prevenir enfermedades cardiovasculares además de substituirla por el dañino refresco, por lo que es 100% seguro incluirla en nuestras bebidas diarias (Obvio sin excederse en el azúcar y consumirla morena y NO industrializada).

Con un sabor inigualable y propiedades nutrimentales y medicinales esta flor es indispensable en todos los hogares y la mejor opción para acompañar la comida de todos los días, además de ser muy accesible al bolsillo comparado con un refresco, la jamaica es una opción más para vivir saludablemente.

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