ÚNETE Y FORMA PARTE DEL PROYECTO
Más de 460 millones de niños y niñas viven en países afectados por conflictos armados. Muchos han sido desplazados, han perdido a sus familias o viven rodeados de miedo e incertidumbre.
Compartir alimentos nos permite acompañar a las personas sin hogar y romper su aislamiento social. A su vez, esta iniciativa resulta ser una experiencia transformadora para los jóvenes voluntarios. Les ayuda a conocer otras realidades, derribar prejuicios y desarrollar una mayor empatía.